Cómo medir el vano antes de pedir una puerta a medida
Los tres errores más comunes al tomar medidas, y cómo evitarlos para que la instalación no tenga sorpresas.
Cuando una puerta se fabrica a la medida, la medida es el proyecto. Un error de dos centímetros no se arregla en obra: se arregla fabricando otra vez. Estos son los tres fallos que más vemos.
1. Medir en un solo punto
Los vanos rara vez son perfectos. Hay que medir el ancho en tres alturas: arriba, en el centro y abajo. Y el alto en tres puntos: izquierda, centro y derecha.
La medida que vale es la menor de cada grupo, porque la puerta tiene que pasar por el punto más estrecho.
- Ancho arriba, centro y abajo.
- Alto izquierda, centro y derecha.
- Anota las seis, no solo la que te parece buena.
2. Medir con el marco viejo puesto
Si vas a sustituir una puerta, la medida útil es la del vano de obra, no la del marco que está instalado. El marco antiguo ocupa espacio que el nuevo también va a necesitar.
Si no se puede quitar todavía, avísanos: hay que descontarlo y conviene que lo hagamos nosotros con los datos del marco.
3. Olvidar el piso terminado
Este es el más caro. Si el piso todavía no está puesto, el alto del vano va a cambiar cuando se instale.
Hay que decir en qué situación se midió y qué se va a instalar después. Un porcelanato con su pegamento puede comerse dos centímetros.
Qué necesitamos de ti
- Las seis medidas del vano, en centímetros.
- Si el piso está terminado o no.
- Hacia qué lado quieres que abra.
- Una foto del vano completo, de frente.
Con eso podemos cotizar sin sorpresas. Y si prefieres no medir, vamos nosotros y lo tomamos en sitio.
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